COMUNICADO 032 de 2021

 

ANTE LA JEP MANDOS MEDIOS DE LAS EXFARC-EP RECONOCEN TRATOS CRUELES E INHUMANOS EN EL CASO DE SECUESTRO 

 

  • ​El 4 de marzo durante más de siete horas, Marcos Alvis Patiño informó a la Sala de Reconocimiento de Verdad el trato que dio a miembros de la fuerza pública que tuvo en su poder en jaulas de alambre de púas entre 1999 y 2000.

     
  •  El 8 de marzo Alfonso López Méndez describió el control que ejerció el frente 27 en el Meta, incluyendo las privaciones de la libertad y el maltrato que sufrieron los campesinos de la zona.

     
  • El pasado 11 de marzo, Jhoverman Sánchez reconoció su participación en el secuestro de más de 137 miembros de la fuerza en el Nudo del Paramillo y en la zona de Urabá.
     

    Bogotá, 13 de marzo de 2021. En atención a las observaciones y demandas de verdad de 1.028 víctimas de las 2.476 acreditadas en el caso de secuestro, la Sala de Reconocimiento de la JEP recibió las versiones de tres mandos medios de las extintas Farc-EP que fueron nombrados en hechos de toma de rehenes y graves privaciones de la libertad. 

    En las versiones que se realizaron los días 4, 8 y 11 de marzo, con presencia de los abogados de las víctimas y la Procuraduría, los comparecientes hablaron sobre su responsabilidad en el secuestro de militares, policías y civiles y respondieron las preguntas de las víctimas. 

    Estas diligencias hacen parte de 10 versiones que ordenó la Sala de Reconocimiento para los mandos medios de las exFarc-EP que agrupan el mayor número de menciones que las víctimas hicieron en sus demandas de verdad. Las versiones son reservadas para proteger la intimidad de las víctimas.

    Versión de Marcos Alvis Patiño

     "A los policías que estuvieron cautivos se les ponía un nylon para sujetarlos." A pesar de que tenían diarrea “no podían ir al chonto entre las 6:30 p.m. y las 5:00 a.m. una vez se cerraba la puerta" y debían hacer sus necesidades en bolsas e incluso “en los recipientes donde comían", confesó ante la Jurisdicción Especial de Paz Marcos Alvis Patiño.

    Durante más de siete horas, el compareciente rindió versión ante la Sala de Reconocimiento de la JEP sobre los tratos crueles e inhumanos que sufrieron los policías en los dos campos de secuestrados que comandó. Uno de estos campos con los policías detrás de alambradas aparece en el documental El Verde Mar del Olvido, filmado por Caracol Televisión en el año 2000.

    En el testimonio que entregó el compareciente, que durante años tuvo en su poder a policías que fueron secuestrados durante la toma de Mitú en 1999, incluyó un reconocimiento de responsabilidad sobre los hechos que investiga la JEP en el marco del caso 01: Toma de rehenes y otras privaciones graves de la libertad cometidas por las Farc-EP. 

    Marcos Alvis Patiño pidió perdón a las víctimas y realizó un detallado relato de los horrores de la violencia de la que él fue partícipe.  

    “El daño que hicimos en esta guerra es demasiado grande", asintió Marcos Alvis Patiño al reconocer los malos tratos que sufrieron quienes estuvieron en cautiverio. Su respuesta llegó minutos después de que la magistrada Julieta Lemaitre le leyera una solicitud del general Luis Herlindo Mendieta, víctima directa que estuvo en uno de los campos de secuestrados. “Él quiere que se reconozca que ellos estaban cerca de los marranos, les llegaba el olor constante, y que no tenían agua suficiente y los marranos sí. Tenían sed, se sentían humillados", le dijo la magistrada. El compareciente admitió la situación y describió, ilustrando con un mapa que elaboró, la distribución del campo y la forma como le bombeaban agua a los marranos, a los cautivos y al campamento de los guardias. 

    Durante la diligencia, el compareciente de las extintas Farc-EP respondió una a una las preguntas de los magistrados y los cuestionamientos de los abogados de las víctimas. Las víctimas siguieron la versión de manera virtual e hicieron llegar preguntas a sus abogados presentes en la diligencia.   

    “Yo incluí al intendente Peña en la lista de secuestrados enfermos para ser entregados en intercambio humanitario, pero luego fue retirado", contestó cuando le pidieron hablar sobre el intendente Luis Hernando Peña Bonilla que sufría problemas de salud mental y que sigue desaparecido. Frente a este caso, el compareciente se comprometió a averiguar con otros excombatientes en Mesetas (Meta) sobre qué pasó con el intendente Peña Bonilla. 

    Durante la diligencia, el exguerrillero presentó una construcción gráfica de los dos campamentos donde mantuvieron a los policías cautivos. Explicó que en un horario específico llevaban a bañarse a los secuestrados al Río Apaporis, en cercanías del Chiribiquete. 

    A través de un mapa describió cómo estaban organizados los campamentos, en qué espacios eran ubicados los secuestrados y cuáles eran las condiciones en que los tenían. Relató, además, que los comandantes eran quienes establecían el tamaño y las formas en que eran construidas las zonas donde permanecían los secuestrados.   

    “El secuestro era inhumano, denigrante y de las peores cosas que ha dejado el conflicto", señaló el compareciente de las extintas Farc-EP quien aseguró estar arrepentido y comprometido con ayudar a esclarecer qué pasó con las víctimas. 
     

    Versión de Alfonso López Méndez 

    Fue comandante del frente 27, uno de los más grandes de la extinta guerrilla. Reconoció que el frente llegó a tener 500 guerrilleros y 400 milicianos que hicieron presencia en regiones extensas de los municipios de Vistahermosa y San Juan de Arama, Meta. 

    En la versión del pasado 8 de marzo Alfonso López reconoció que el frente 27 se financiaba del cobro de la pasta base de coca, acumulando millonarios ingresos que le permitían ejercer el control territorial de vastas zonas, incluso construyendo carreteras en estas. 

    Aportó una descripción detallada de la manera como los guerrilleros eran divididos en "comisiones" que controlaban regiones específicas, y que además de los ingresos por la pasta base de coca recibían ingresos por "multas" cobradas a los campesinos de la región. 

    El cobro de estas "multas" estaba precedido de secuestros; a los campesinos se les acusaba de ser informantes enemigos o de no cumplir las órdenes de la guerrilla, en especial la de pagar el "impuesto" a la pasta base de coca. Algunos campesinos eran asesinados y aún se encuentran desaparecidos y sus familiares los buscan, razón por la cual la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas estuvo presente en la diligencia, así como las víctimas acreditadas. 

    La mayoría de las víctimas acreditadas que presenciaron la diligencia eran campesinos de la zona que fueron secuestrados y recibieron torturas y tratos crueles e inhumanos por los guerrilleros que comandaba Alfonso López Méndez. 

    Las víctimas reportaron que además de ser torturadas y maltratadas, fueron obligadas a pagar sumas de dinero que iban entre 5 y 50 millones de pesos y que los dejaban sumidos en deudas y pobreza. Las víctimas exigieron que el antiguo comandante reconociera su responsabilidad por estos hechos y les explicara de dónde salían las acusaciones falsas de que ellas eran colaboradoras de los paramilitares. 

    El compareciente reconoció su responsabilidad como comandante del frente 27 que realizó los hechos descritos, el daño causado y pidió perdón a las víctimas presentes. Además, aportó información nueva sobre el control territorial del frente 27, y cómo los secuestros eran parte de este control, en particular sobre los campesinos cultivadores de coca y otros pobladores. 

    Diligencia de Jhoverman Sánchez

    Jhoverman Sánchez fue el tercero al mando del frente quinto hasta 1997 y luego comandó el frente 58 que operaba en la misma zona (Nudo de Paramillo, Urabá y Chocó). Participó en operaciones militares en Riosucio, Murindó, Vigía del Fuerte, Bojayá, Carmen de Atrato y Juradó. 

    34 víctimas enviaron observaciones y preguntas al compareciente. Sobre estos casos, Jhoverman Sánchez reconoció su participación en estos delitos, pidió perdón a quienes sufrieron estos crímenes y se comprometió a investigar los que cometieron guerrilleros que estuvieron bajo su mando. 

    Por casos de desaparición forzada, en medio de la diligencia uno de los abogados de las víctimas le preguntó al compareciente sobre quién era el mando en la zona de Dabeiba,  pues las víctimas dicen “que era común que cuando transitaban del Urabá hacia Medellín, en Dabeiba, en un puente los paraba la guerrilla constantemente, se montaban, señalaban quiénes se tenían que bajar, los mataban y los tiraban al río." 

    “Sí sucedieron esos hechos", respondió Jhoverman, “esa acción la hacían comisiones de dos frentes: 34 y quinto, pero los que pasábamos por allí no hacíamos esos (hechos)", concretó. 

    Jhoverman Sánchez reconoció su participación en el secuestro de más de 137 miembros de la fuerza pública entre militares y policía en los años 1998 al 2005. Sin embargo, ante los vejámenes que una de las víctimas directas de estos casos denunció haber sufrido en medio de su cautiverio, el compareciente respondió: “había otros mandos superiores a mí que se encargaban de esto. Nunca fui a ninguno de estos campamentos".

    ¿QUÉ PASARÁ CON LOS MANDOS MEDIOS EN LA JEP? 

    Además de Marcos Alvis Patiño, Alfonso López Méndez y Jhoverman Sánchez, a la fecha han rendido versión Bernardo Mosquera Machado, Héctor Julio Villarraga, Wilmar Antonio Marín Cano y Reinel Guzmán. Hasta el 9 de abril, la Sala de Reconocimiento de Verdad escuchará las versiones de tres comparecientes más: Sandra Patricia Velásquez, Fancy María Orrego y Pedro Trujillo Hernández.  

    En el 2021 la Sala seguirá llamando a versión a mandos medios para responder solicitudes de verdad en hechos concretos, especialmente en lo que concierne a la búsqueda de los desaparecidos. 

    El pasado 28 de enero de 2021, en el Auto 019, la Sala de Reconocimiento les imputó a ochos miembros del antiguo Secretariado de las extintas Farc-EP el crimen de lesa humanidad de privaciones graves de la libertad y el crimen de guerra de toma de rehenes. También les imputó otros crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos en relación con los secuestros como homicidio, desaparición forzada, torturas, tratos crueles, violencia sexual y desplazamiento forzado.  

    La Sala avanza en otros autos de Determinación de Hechos y Conductas del caso 01 donde se atribuirá la responsabilidad de los mandos medios, jefes de bloques y autores materiales de los secuestros, agrupados por Bloque de Frentes, para los cuales estas versiones son un insumo importante.​