COMUNICADO 124
Con el inicio de la ejecución de la condena impuesta por la JEP al último Secretariado de las Farc-EP por secuestros, junto con el trabajo de otros comparecientes de la extinta guerrilla y de la fuerza pública, se contribuyó con la recuperación de cuerpos de personas dadas por desaparecidas en el marco del conflicto armado
- Por primera vez en el mundo, los máximos responsables de una organización guerrillera que dejó las armas cumplen su sanción por más de 21.000 secuestros, contribuyendo a la recuperación de cuerpos de personas desaparecidas, en respuesta a las solicitudes de víctimas y familias que llevan años buscando a sus seres queridos.
- Adicionalmente, en cumplimiento anticipado de la sanción que les será impuesta, cuatro comparecientes del Bloque Sur de las extintas Farc-EP y siete de la fuerza pública, quienes reconocieron su responsabilidad por los crímenes imputados por la JEP, trabajaron en la última intervención forense humanitaria de la UBPD, en septiembre de 2026, en el Cementerio San Antonio de Padua de Pitalito (Huila).
- El trabajo físico de los comparecientes en la excavación y el despeje de la vegetación ha sido fundamental para la preparación del terreno donde intervino el equipo forense. Estas labores permitieron habilitar las áreas necesarias para que los equipos especializados avancen en las labores de prospección y recuperación de los cuerpos.
- Los comparecientes condenados están bajo condiciones de restricción efectiva de derechos y libertades, con monitoreo y verificación permanentes por parte de la JEP.
- Estas labores han sido posibles con el apoyo de la Alcaldía de Pitalito y la Iglesia Católica, quienes han acompañado esta acción humanitaria desde su inicio.
Pitalito (Huila), 1 de octubre de 2026. Por primera vez en el mundo, los máximos responsables que pertenecieron al Secretariado de las extintas Farc-EP cumplen la sanción impuesta por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) por más de 21.000 secuestros cometidos durante el conflicto, apoyando a los equipos forenses en la recuperación de cuerpos de personas desaparecidas, durante la quinta fase de intervención humanitaria adelantada por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), en el Cementerio San Antonio de Padua de Pitalito (Huila).
Estas acciones fueron posibles junto con el trabajo de otros cuatro comparecientes que pertenecieron al Bloque Sur de las extintas Farc-EP y siete de la fuerza pública, quienes ya reconocieron su máxima responsabilidad por los crímenes imputados por la JEP en los macrocasos 01 y 03.
La labor de los comparecientes hace parte de las actividades de apoyo operativo a la intervención forense, que permitió avanzar en la prospección, excavación y recuperación de cuerpos de personas que fueron inhumadas como no identificadas y que habrían muerto en hechos relacionados con el conflicto armado.
La intervención se realizó en el marco de las medidas cautelares ordenadas por el Subcaso Huila del Caso 03 de la JEP para preservar las zonas de interés forense y mitigar cualquier riesgo que pueda afectar la localización, recuperación e identificación de las víctimas desaparecidas.
En el marco de la ejecución de la sentencia contra el último Secretariado de las Farc-EP en Pitalito, la Sección de Reconocimiento de Verdad de la JEP se reunió con las Mesas Municipal de Víctimas de Pitalito y Departamental de Víctimas de Huila. En este encuentro participaron 38 representantes de más de 300 víctimas.
La restauración se cumple trabajando en terreno
El trabajo realizado en Pitalito por comparecientes del antiguo Secretariado de las Farc-EP se desarrolla en cumplimiento de la Sanción Propia impuesta por la JEP por su máxima responsabilidad en más de 21.000 secuestros y en crímenes asociados al cautiverio durante el conflicto armado. La búsqueda de personas desaparecidas es una de las siete líneas restaurativas que los comparecientes sancionados deben cumplir durante un periodo de hasta ocho años, de acuerdo con la sentencia establecida por la Sección de Reconocimiento de Verdad para cada uno de ellos.
En esta intervención también trabajaron, en cumplimiento anticipado de las Sanciones Propias que les serán impuestas, siete máximos responsables de la fuerza pública postulados ante el Tribunal para la Paz por asesinatos y desapariciones forzadas presentadas falsamente como bajas en combate en Huila, así como cuatro máximos responsables por secuestro que pertenecieron al extinto Estado Mayor del Bloque Sur de las Farc-EP.
Los comparecientes de la fuerza pública reconocieron su responsabilidad por crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos en Huila entre 2005 y 2008. Por su parte, los antiguos integrantes del Bloque Sur reconocieron su responsabilidad ante las víctimas y el país por los crímenes de guerra y de lesa humanidad imputados en el Caso 01 que investiga la toma de rehenes, graves privaciones de la libertad y otros crímenes concurrentes cometidos por las Farc-EP.
Durante la intervención, todos los comparecientes estuvieron sometidos a condiciones de monitoreo y restricción efectiva de derechos y libertades por parte de la JEP y los comparecientes sancionados continúan bajo esta condición en cumplimiento de su condena. Las labores realizadas de manera anticipada por los comparecientes de la fuerza pública y del Bloque Sur podrán ser valoradas por el Tribunal para Paz como parte de las Sanciones Propias que les imponga.
Un trabajo físico indispensable para la búsqueda
En esta quinta fase de exploración forense de este camposanto en el que fueron inhumados cuerpos de personas dadas por desaparecidas sin identificar, el trabajo físico de los comparecientes fue fundamental para apoyar las actividades de prospección, preparando el terreno en el que intervino el equipo forense. Entre sus labores estuvieron el despeje de la vegetación, la remoción de raíces, el apoyo logístico al equipo especializado, la instalación de carpas y elementos de trabajo, y las labores de excavación requeridas para avanzar en la búsqueda.
Estas tareas son especialmente relevantes en este cementerio debido a las condiciones del terreno. Durante años, en una zona, creció una densa vegetación. Sus raíces se extendieron alrededor de los lugares donde podían encontrarse los cuerpos, dificultando el acceso y las labores de prospección y recuperación.
Por esta razón, desde agosto de 2025, comparecientes de la fuerza pública que han reconocido responsabilidad por asesinatos y desapariciones forzadas en Huila comenzaron a trabajar físicamente en el despeje de estas áreas.
El trabajo físico de los comparecientes es una labor necesaria dentro de la cadena de búsqueda y recuperación de cuerpos de personas desaparecidas. El terreno despejado permite que los equipos forenses puedan avanzar hacia los lugares donde podrían encontrarse los cuerpos de personas desaparecidas.
Esta intervención constituye también un espacio de encuentro entre quienes durante décadas estuvieron enfrentados en el marco del conflicto armado. Comparecientes de las Farc-EP y de la fuerza pública trabajan hoy, conjuntamente, bajo el liderazgo del Sistema Integral para la Paz, en el propósito común de avanzar en una de las necesidades más urgentes de las víctimas: encontrar a quienes siguen desaparecidos y aportar a la recuperación de sus cuerpos para que puedan ser identificados y, cuando sea posible, entregados dignamente a sus familias.