COMUNICADO 62
En Villavicencio (Meta), la familia de Jonathan Mauricio Parrado Laiton cerró 19 años de búsqueda
- Tras ser engañado, asesinado y desaparecido por miembros del Gaula Casanare, en 2006, su cuerpo fue finalmente identificado y entregado a la familia.
- La entrega digna fue presidida por la magistrada Sandra Castro Ospina, de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas, y el magistrado Óscar Parra Vera, de la Sala de Reconocimiento de Verdad y correlator del Caso 03.
- El hallazgo e identificación de Jonathan Mauricio fue posible con el trabajo coordinado entre la Fiscalía y Medicina Legal.
- A la fecha, la Subsala Casanare de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas ha entregado dignamente a sus familiares los cuerpos de seis personas desaparecidas en hechos cometidos en ese departamento.

Villavicencio (Meta), 29 de mayo de 2026. Jonathan Mauricio Parrado Laiton vivía con su familia en Villavicencio (Meta). Apenas había cumplido los 18 años cuando, bajo engaños de una persona allegada a la familia, un civil lo trasladó hacia Aguazul (Casanare), el 1 de diciembre y lo entregó a miembros del Gaula. Jonathan fue asesinado en la madrugada del 2 de diciembre de 2006 y presentado falsamente como una baja en combate.
Desde ese momento, su familia había mantenido viva la esperanza de encontrarlo y fue hasta el 5 de noviembre de 2025 cuando su madre, Nubia Esperanza Laiton y sus hermanas Ivonne y Elizabeth pudieron despedirlo, luego de haberlo buscado con incansable persistencia.
El cuerpo de Jonathan Mauricio tuvo una digna sepultura en el Cementerio Jardines de la Esperanza de Villavicencio. Para su familia, este acto cerró un ciclo de dolor e incertidumbre. “Fue una larga espera (…). Asesinaron a un niño que no tenía ni cédula, nos quitaron la alegría de la casa, pero ya va a descansar en paz (…). Hoy, para nosotros, cierra un ciclo doloroso de mucha incertidumbre, pero descansamos”, dijo su hermana Elizabeth, durante la entrega digna.
La magistrada Sandra Jeannette Castro Ospina, quien integra la Subsala Casanare de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas, tiene bajo su conocimiento a los comparecientes de la fuerza pública que pertenecieron al Gaula Casanare, adscrito a la Brigada XVI del Ejército Nacional, quienes transitan la Ruta No Sancionatoria al no ser seleccionados como máximos responsables por la Sala de Reconocimiento de Verdad en el Subcaso Casanare, del Caso 03. La magistrada habló sobre el profundo daño causado por la desaparición forzada: “El no saber qué pasó con un ser querido causa un sufrimiento largo y extenuante. En este hecho, el Estado tiene una responsabilidad, no solo por causar la muerte, sino por la no identificación y la revictimización a su familia”, dijo.

Jonathan Mauricio Parrado Laiton permaneció en una fosa común durante años, hasta que fue identificado por el Instituto Nacional de Medicina Legal. En palabras de la magistrada Castro, este hallazgo fue posible por un trabajo interinstitucional comprometido con la búsqueda en el que intervinieron la Fiscalía 121 de la Dirección Especializada contra Violaciones a los Derechos Humanos, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) y Medicina Legal: “Coordinar esfuerzos entre el Sistema Integral para la Paz, y el trabajo articulado con la Fiscalía, contribuyó a que se diera el encuentro”, destacó la magistrada Castro.
El caso de Jonathan Mauricio es ilustrativo del Caso 03, que investiga los asesinatos y desapariciones forzadas presentadas como bajas en combate por agentes del Estado durante el conflicto armado. Así lo destacó en la ceremonia de entrega digna el magistrado Óscar Parra Vera, relator del Subcaso Casanare, que registra 318 víctimas de este crimen, entre 2005 y 2008: “Este caso evidencia la estrategia de engaños utilizada para asesinar a las víctimas. Cinco de los máximos responsables: Gustavo Soto Bracamonte, Faiver Amaya, Jaime Rivera Mahecha, Edwin Leonardo Toro y el civil reclutador Wilson Rodríguez Mimisica, contaron partes de lo ocurrido con Jonathan”.

El magistrado Parra agregó que en los cerca de mil interrogatorios hechos a militares que se han sometido a la JEP, en el Caso 03, se ha documentado la existencia de una política de ataque masivo y sistemático contra la población civil, en la que se destinaron recursos públicos de manera irregular (al menos 140 millones de pesos de la época) para financiar estos crímenes, se ofrecieron incentivos y se utilizaron mecanismos de encubrimiento, como reportar a las víctimas como “no identificadas” y equiparlas con armas y munición para simular las bajas en combate.
Despedirse y honrar la memoria
La justicia restaurativa, como señaló la magistrada Castro, “busca escuchar el sentir de las familias”. La ceremonia de entrega digna, precedida por un encuentro preparatorio, inició con la presentación en video de una conmovedora pieza de memoria construida con la familia y el apoyo del equipo de la Oficina Asesora de Memoria Institucional de la JEP. En ella, se recordó a Jonathan Mauricio como un joven “alegre, curioso y lleno de vida” que amaba la música, soñaba con ser ingeniero y tenía un corazón enorme. “Aunque te cortaron las alas, vivirás para siempre en nuestro corazón”, fueron las palabras escogidas por la familia para dignificar su nombre y honrar su memoria.
La madre de Jonathan Mauricio, Nubia Laiton, expresó su agradecimiento por poder finalizar un ciclo de espera: “Gracias a Dios, a la JEP, a la Unidad de Búsqueda y a la Fiscalía porque, por fin, ya tenemos a mi hijo (…). Tardó mucho tiempo, pero valió la pena (...). Ahora vamos a saber dónde está y con toda la certeza de que es él”, dijo.
Así mismo, la magistrada Castro destacó la fuerza y perseverancia de las hermanas y de la madre de Jonathan Mauricio Parrado: “Han sido mujeres valientes que han persistido por encontrarlo, fue por ellas, por su deseo de justicia, que se continuó el proceso de búsqueda (…). Hoy, la familia puede saber dónde está y darle un entierro digno donde pueden visitarlo. Ese es el trabajo restaurativo que también hace la Jurisdicción Especial para la Paz”, subrayó.
Un trabajo articulado crucial
La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) brindó el apoyo logístico, funerario y humanitario fundamental para la entrega, así lo contó Adriana Mercedes Pestana Rodríguez, coordinadora regional Oriente de la UBPD: “Es claro que este crimen, como las más de 132.000 desapariciones en el país, no debieron ocurrir. Reiteramos nuestro compromiso para encontrar a todas las personas desaparecidas”, dijo.
Medicina Legal llevó a cabo un complejo y riguroso proceso de identificación a través de análisis ontológicos, antropológicos y genéticos, que culminó con la certeza científica de la identidad de Jonathan Mauricio.
Luz Margareth Salguero, fiscal 121 de la Dirección Especializada contra Violaciones a los Derechos Humanos de Villavicencio, dijo que, tras la captura e indagatoria inmediata del tercero civil Wilson Rodríguez Mimisica, su versión permitió establecer cómo Jonathan Mauricio fue trasladado de Villavicencio a Casanare para ser asesinado y presentado falsamente como baja en combate en Aguazul.
Las declaraciones de Mimisica ante la JEP permitieron establecer que otras víctimas de Meta habrían sido trasladadas bajo esa misma modalidad para ser presentadas como bajas en combate en municipios de Casanare como Villanueva y Aguazul.
Con esta nueva entrega digna en Villavicencio, por hechos ocurridos en Casanare, la JEP reafirma su compromiso con la búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación simbólica de las víctimas del conflicto armado. Asimismo, la Jurisdicción honra la memoria de Jonathan y reconoce la incansable lucha de su familia que nunca se rindió en sus demandas de justicia.
A la fecha, la Subsala Casanare de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas ha entregado dignamente a sus familiares los cuerpos de seis personas desaparecidas en hechos cometidos en ese departamento.