COMUNICADO 113
Información de contexto obtenida por la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas permitió la entrega digna del cuerpo de Anlly Paola Mosquera Mosquera, desaparecida hace 20 años en Vichada
- La entrega digna se realizó el 22 de agosto en Puerto Boyacá, Boyacá, y su cuerpo permanecerá ahora en el Cementerio Municipal San Pedro Claver.
- Información de contexto obtenida por la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas contribuyó al esclarecimiento de los hechos y a la ubicación del cuerpo de Anlly Paola.
- Anlly Paola fue asesinada el 22 de diciembre de 2006, en la vereda El Capricho, jurisdicción de Cumaribo (Vichada), por miembros del Ejército.
- Su cuerpo fue localizado e identificado tras las labores de búsqueda adelantadas por la JEP y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, con el apoyo de Instituto Colombiano de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
- A la fecha, la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas ha entregado los cuerpos de 17 víctimas desaparecidas a sus familias, de un total de 217 entregas dignas realizadas por la JEP.

Bogotá, 13 de septiembre de 2026. Hace casi veinte años, Anlly Paola Mosquera Mosquera salió de su casa, en Puerto Boyacá (Boyacá), en busca de una oportunidad laboral. Desde ese día, su madre, sus hijos y sus hermanos no volvieron a saber de su paradero. Dos décadas después, información obtenida por la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas para esclarecer crímenes de personas protegidas por el Derecho Internacional Humanitario (DIH) presentadas como bajas en combate por la fuerza pública en el departamento del Vichada y el trabajo conjunto de la JEP, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, permitieron que la familia de Anlly Paola pudiera despedirla dignamente.
Anlly Paola fue asesinada el 22 de diciembre de 2006 junto con 5 personas más en la vereda El Capricho del municipio de Cumaribo, Vichada, por integrantes del Batallón de Infantería Motorizado No. 43 'Efraín Rojas Acevedo' (BIROJ43), adscrito a la Vigésima Octava Brigada de la Octava División del Ejército Nacional, quienes hicieron pasar su muerte como una falsa baja en combate. Posteriormente, fue inhumada en el Cementerio Municipal como un cuerpo sin identificar y en una zona sin marcas.
Los hechos de la desaparición, asesinato y encubrimiento de este hecho son investigados por la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas, en el marco de la Ruta No Sancionatoria. Este procedimiento lo implementa la JEP para resolver la situación jurídica a aquellos comparecientes que no tienen la calidad de máximos responsables o partícipes determinantes en crímenes cometidos durante el conflicto, quienes deben cumplir, entre otros, el requisito de aportar verdad que permita reconstruir lo sucedido.
De acuerdo con la información recopilada y contrastada durante el proceso, en el asesinato y desaparición de Anlly Paola los integrantes del BIROJ43 contaron con el apoyo de un tercero civil, quien actuó como informante y habría señalado falsamente a la víctima como supuesta integrante de grupos al margen de la ley.
Desde 2024, la JEP articuló acciones con la Unidad de Búsqueda, en el marco del Plan Regional de Búsqueda de Vichada, para hallar e identificar a personas desaparecidas en el cementerio de Cumaribo, donde se presumía que se encontraba el cuerpo de Anlly Paola.
A partir de 2025, la Jurisdicción adelantó actuaciones orientadas a esclarecer los hechos y determinar la situación jurídica de los comparecientes relacionados con este crimen. En el proceso de esclarecimiento, la JEP realizó entre el 24 y el 30 de junio de 2026 una audiencia reservada, en la que los comparecientes aportaron información relevante para contribuir al esclarecimiento de los crímenes cometidos por el BIROJ43 en Vichada y se refirieron a su participación y responsabilidad en ellos, incluyendo el caso de Anlly Paola.
Tras la exhumación del cuerpo, el avance de la investigación forense y la contrastación de ADN de la madre e hija de Anlly Paola que llevó a cabo Medicina Legal, la Unidad de Búsqueda informó a la JEP sobre la identificación plena del cuerpo de la víctima, que había sido ubicado en el punto demarcado como "67", en el cementerio de Cumaribo. La investigación incluyó la comparación y el análisis óseo del cuerpo. Con esta información se pudo confirmar que las heridas en las estructuras óseas y la evidencia textil de la ropa eran consecuentes con los aportes de verdad dados por los comparecientes.
Para la familia de Anlly Paola, la identificación y entrega de su cuerpo han representado la posibilidad de cerrar un largo período de incertidumbre y ejercer su derecho a despedirla dignamente. Sus hijos, Leidy Vanessa y Brayan Camilo, así como su madre Luz Myriam mantuvieron durante años la búsqueda Anlly Paola.
La entrega digna la realizó el despacho de la magistrada Sandra Castro Ospina el 22 de agosto de 2026. En este espacio, Leidy Vannesa Mosquera recibió de parte de la Unidad de Búsqueda un certificado de ‘mujer buscadora’, para reconocer y dignificar su labor en la búsqueda incansable de Anlly Paola.
Para Leidy, la estigmatización que durante años sufrieron por cuenta de la mentira que señaló a su madre como una combatiente definió gran parte de sus sentimientos hacia Anlly: “Esas pequeñas palabras que decían sobre ella generaron demasiado daño. Crecimos con rencor, con rabia, con tristeza. Entonces, limpiar ese buen nombre es demasiado importante para nosotros, sus hijos”.
En el espacio, la magistrada de la Sala de Definición, Sandra Castro, explicó que la entrega digna está sustentada en la verdad: "La verdad tiene un profundo valor restaurador. Aunque no borra el sufrimiento ni devuelve el tiempo perdido, sí permite que la incertidumbre ceda su lugar a la memoria, al reconocimiento y a la posibilidad de una despedida digna. De alguna manera, permite que el amor persistente de quienes nunca dejaron de buscar encuentre hoy un espacio para el reencuentro”.
El cuerpo de Anlly Paola fue inhumado en el Cementerio Municipal San Pedro Claver de Puerto Boyacá, en un osario destinado a perpetuidad. Con esta entrega digna, la JEP contribuye a restituir el buen nombre de Anlly Paola, así como su historia y el lugar que tenía en su familia. Es, a su vez, un recordatorio de que la búsqueda, identificación y entrega de una persona desaparecida no solo permiten esclarecer lo ocurrido: también hacen posible que sus seres queridos ejerzan su derecho al duelo y a preservar su memoria y dignidad.
La familia Mosquera hoy cuenta con una certeza: conocen el lugar donde reposa el cuerpo de Anlly Paola y conocen lo que realmente sucedió en estos 20 años de ausencia y de acusaciones infundadas.
La JEP reitera su compromiso con las víctimas de desaparición forzada y sus familias y continuará articulando esfuerzos institucionales para avanzar en la búsqueda de las personas desaparecidas, el esclarecimiento de los hechos y la garantía de sus derechos a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición. A la fecha, la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas ha entregado a sus familias los cuerpos de 17 víctimas desaparecidas, de un total de 217 entregas dignas realizadas por la JEP.