COMUNICADO 111

La JEP rechaza el asesinato de dos líderes sociales y dos firmantes de paz en Cajibío (Cauca)

  • La lideresa indígena María Ovidia Palechor Anacona y su esposo, James Edímer Flor, ambos líderes sociales y defensores de los derechos de las víctimas, fueron asesinados el 1 de septiembre en su vivienda, según primeras versiones, en el corregimiento La Pedregosa, municipio de Cajibío. 
  • José Deifer Giraldo y Yerlín Andrey Giraldo, padre e hijo y firmantes del Acuerdo Final de Paz, fueron asesinados el pasado 28 de agosto en una zona rural de Cajibío. Ambos pertenecían a la Corporación Reencuentros y participaban en labores de búsqueda de personas dadas por desaparecidas, en articulación con la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD). 
  • Aunque se trata de hechos ocurridos en momentos y circunstancias diferentes, la JEP advierte con preocupación sobre la persistencia de la violencia contra quienes trabajan por la defensa de las víctimas y la construcción de paz, y hace un llamado a las autoridades para esclarecer los crímenes y determinar a sus responsables.
Bogotá, 3 de septiembre de 2026. La Jurisdicción Especial para la Paz rechaza rotundamente el asesinato de María Ovidia Palechor Anacona y James Edímer Flor, líderes sociales y defensores de derechos humanos del municipio de Cajibío (Cauca), ocurrido en la madrugada del 1 de septiembre; y expresa su solidaridad con sus familias, comunidades y organizaciones.

Según los primeros datos que se conocen, varios hombres armados irrumpieron en la vivienda que compartía la pareja en La Pedregosa, municipio de Cajibío, y dispararon repetidamente contra los dos líderes sociales, quienes murieron en el sitio. Hasta ahora no se conoce la identidad de los responsables. Este asesinato enluta a un territorio donde persisten graves afectaciones derivadas de la violencia.

La pareja estaba vinculada a la defensa de los derechos de las víctimas y sus comunidades. María Ovidia Palechor Anacona, era una reconocida lideresa indígena del Cauca, de ascendencia Yanacona, fue vocera de las mujeres y, durante años, trabajó en procesos de defensa de las víctimas, los derechos colectivos, el territorio y las comunidades étnicas. Su esposo, James Flor, también era líder social y comunitario, hacía parte de la Mesa Departamental de Víctimas del Cauca, espacio fundamental para la participación y la defensa de los derechos de las víctimas del conflicto armado.

María Ovidia había trabajado, además, como coordinadora del Programa Mujer y el Programa de Derechos Humanos del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), organización que lamentó y repudió este crimen, e hizo un llamado al Gobierno Nacional, las autoridades locales y los organismos competentes para que se adopten medidas de protección para los líderes sociales y comunitarios en los territorios.

Estos hechos se producen pocos días después del asesinato de José Deifer Giraldo y Yerlín Andrey Giraldo, padre e hijo y firmantes del Acuerdo Final de Paz, ocurrido el pasado 28 de agosto en otra zona rural de Cajibío. Desde su proceso de reincorporación, ambos habían decidido construir sus proyectos de vida en la legalidad y contribuir a la construcción de paz.

Según pudo establecer la JEP, los dos firmantes de paz pertenecían a la Corporación Reencuentros, conformada por exintegrantes de las Farc-EP y firmantes del Acuerdo de Paz, cuya labor está orientada a la búsqueda de personas dadas por desaparecidas. En el marco de este trabajo, desarrollado en articulación con la UBPD, habían viajado al cementerio de Roldanillo (Valle del Cauca), para conocer y verificar las condiciones del lugar y avanzar en la planeación de las labores de búsqueda. Esta visita se relacionada con la aparición de lo que podrían ser cuerpos de personas fallecidas, que habrían quedado expuestos tras el terremoto del pasado 10 de agosto.

Posteriormente, padre e hijo regresaron a Popayán. El viernes, 28 de agosto, hacia las 3 de la tarde, cuando se dirigían a la cooperativa donde desarrollaban un proyecto productivo, en la vereda El Porvenir, Cajibío (Cauca), fueron interceptados por hombres armados, quienes los apartaron de la vía y les dispararon. Hasta el momento, no ha sido posible establecer con certeza la identidad de los responsables.

Aunque se trata de hechos ocurridos en momentos y circunstancias diferentes, los cuatro asesinatos generan una profunda preocupación por la persistencia de la violencia contra personas que han trabajado, desde distintos ámbitos, por la defensa de las víctimas, la construcción de paz y la transformación de sus territorios.

La Jurisdicción hace un llamado a las autoridades competentes para que adelanten investigaciones diligentes que permitan esclarecer estos hechos, determinar a sus responsables y establecer los móviles de los crímenes. Asimismo, insta a fortalecer las medidas de protección para líderes y lideresas sociales, defensores de derechos humanos, firmantes del Acuerdo de Paz y personas comprometidas con la construcción de paz en los territorios.

La JEP reitera que quienes participan en procesos de construcción de paz tienen derecho a ejercer sus labores y desarrollar sus proyectos de vida libres de amenazas y violencias. Asimismo, se solidariza con las familias, comunidades y organizaciones de María Ovidia Palechor Anacona, James Edímer Flor, José Deifer Giraldo y Yerlín Andrey Giraldo; honra su memoria y reafirma su compromiso con las víctimas y con la construcción de una paz que permita garantías efectivas de no repetición.