COMUNICADO 105
La JEP y la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas exhumaron 116 cuerpos en el cementerio Jardines del Ecce Homo en Valledupar
- La prospección y la exhumación forense fueron ordenadas por la Sección de Reconocimiento de Verdad, en el marco de las medidas cautelares ordenadas en la sentencia dictada contra 12 antiguos miembros del Batallón de Artillería No. 2 ‘La Popa’ tras la investigación del Subcaso Costa Caribe del Caso 03.
- La intervención en la Fosa 7 del Jardín 8 del cementerio fue liderada por el Grupo de Apoyo Técnico Forense (GATEF) de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP, en articulación con la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD).
- En el área intervenida se buscan los cuerpos de 14 víctimas de asesinatos y desapariciones forzadas presentadas ilegítimamente como bajas en combate por agentes del Estado.
- Esta prospección forense fue la segunda intervención, en menos de 24 meses, realizada por el GATEF de la JEP en el cementerio Jardines del Ecce Homo. En junio de 2024 se intervino la Fosa 9 del Jardín 8 de este camposanto.
- A la fecha, gracias a las labores de la JEP, 2.137 cuerpos de personas dadas por desaparecidas han sido exhumados.

Valledupar, 21 de agosto de 2026. Luego de 11 días de trabajo en el cementerio Jardines del Ecce Homo, situado en el norte de Valledupar, la JEP y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) exhumaron 116 cuerpos, de los cuales 13 son de interés forense y podrían corresponder a víctimas del conflicto armado.
La intervención se hizo en la Fosa 7 del Jardín 8 del cementerio y fue llevada a cabo por el Grupo de Apoyo Técnico Forense (GATEF) de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP entre el 3 y el 14 de agosto de 2026, en el marco de la medida cautelar adoptada por la Sección de Reconocimiento de Verdad y de Responsabilidad (SeRV) para proteger zonas de interés forense en donde se podrían hallar víctimas de asesinatos y desapariciones forzadas cometidos durante la guerra hace más de 20 años.
La sanción es producto de la investigación hecha por la JEP desde 2018 en la Costa Caribe sobre asesinatos y desapariciones forzadas presentados como bajas en combate por agentes del Estado, específicamente por hechos cometidos por miembros del Batallón de Artillería No. 2 ‘La Popa’ entre enero de 2002 y julio de 2005. A 12 de estos antiguos militares, considerados máximos responsables, les fueron impuestas Sanciones Propias por estos crímenes.
El magistrado Camilo Suárez Aldana, de la Sección de Reconocimiento de Verdad de la JEP, presente en la apertura de esta diligencia forense, expresó: “Este es un momento absolutamente importante para las víctimas y para el país. En el marco de las competencias de la sección avanza el proceso de cumplimiento de la sentencia del Subcaso Costa Caribe del Caso 03”.
“Quiero agradecerles a todos por su trabajo, entrega y dedicación para estar acá. Esta diligencia marca el inicio del cumplimiento de la sentencia del subcaso, el cual ordena, entre otras labores, la búsqueda de personas dadas por desaparecidas”, expresó la magistrada Ana Manuela Ochoa, de la Sección de Reconocimiento de Verdad de la JEP, quien también hizo presencia al inicio de la prospección.
La JEP y la UBPD llegaron a este camposanto en el Cesar por solicitud de las familias de catorce víctimas de la región acreditadas en el Subcaso Costa Caribe del Caso 03. Ellas se unieron igualmente a otro grupo de víctimas acreditadas ante la Jurisdicción, las cuales han participado en distintas actuaciones procesales de la Sección de Reconocimiento de Verdad, la Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad y la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas.
El trabajo adelantado por el GATEF de la JEP se concentró en las 14 víctimas de ejecuciones extrajudiciales acreditadas en esta investigación de la JEP, pero esto se complementa con la búsqueda humanitaria y extrajudicial que hace la Unidad de Búsqueda. De hecho, la UBPD tiene un universo potencial de 84 víctimas que podrían estar asociadas al cementerio.
Ambas entidades no solamente trabajaron de forma articulada en el camposanto durante las dos primeras semanas de agosto de 2025. Su coordinación para esta prospección en el Jardín 8 del Ecce Homo inició meses atrás con la realización de 10 mesas técnicas en las que los profesionales de investigación de la UBPD y de la JEP se reunieron para definir la metodología de los abordajes a las fosas.
Estas labores de recuperación en el camposanto también son una respuesta a los autos de seguimiento, emitidos por la Sección de Reconocimiento de Verdad con el fin de luchar contra la impunidad y evitar que transcurran otros 20 años sin respuestas para los familiares de las víctimas. Así mismo, estos esfuerzos buscan articular a los órganos y entidades competentes en la búsqueda e identificación de personas desaparecidas.
El hallazgo forense
El cementerio Jardines del Ecce Homo fue determinado como sitio de interés forense tras varias fases de investigación de la JEP. Parte de la pesquisa judicial determinó que varios cuerpos de posibles víctimas del conflicto armado fueron trasladados del Cementerio Nuevo de la capital del Cesar, catalogado como el primer lugar de inhumación de dichos cuerpos, hacia la Fosa 7 del Jardín 8 del Ecce Homo hace dos décadas.
Los integrantes del GATEF de la JEP delimitaron el área de intervención, que tuvo unas dimensiones aproximadas de dos metros de profundidad por dos metros de ancho y cuatro metros de largo. Esta prospección en la Fosa 7 del Jardín correspondió a un 25 % del total de la capacidad de la fosa. Por ello se presume que aún podría existir un número significativo de cuerpos que podrían exhumarse en futuras diligencias.
Este lugar subterráneo en el camposanto contaba con una tapa hecha de concreto, con un diámetro de 50 centímetros. Tras abrir esta tapa –similar a las de los registros de aguas lluvias– se pudo acceder a la fosa, la cual funciona desde hace casi dos décadas como un depósito de cuerpos de personas dadas por desaparecidas.
“Iniciamos una nueva etapa en la búsqueda. Esperemos que este trabajo judicial dé frutos y nos permita devolverles, mediante una entrega digna, sus seres queridos a las familias buscadoras”, detalló Jerry Garavito, el fiscal de apoyo de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA), presente durante las dos semanas de la diligencia forense en el cementerio Jardines del Ecce Homo. “Gracias a la Gobernación de Cesar, a la Alcaldía de Valledupar, a la UBPD, a la Diócesis de Valledupar y a las entidades locales y territoriales que han apoyado este proceso de búsqueda. Su apoyo ha sido clave en esta investigación judicial”, añadió Garavito.
Resultados judiciales en el Ecce Homo
Esta prospección forense fue la segunda intervención, en menos de 24 meses, realizada por el GATEF de la JEP en el cementerio Jardines del Ecce Homo. En junio de 2024, y en el marco de otra medida cautelar impartida por la Sección de Reconocimiento de Verdad de la JEP, se intervino la Fosa 9 del Jardín 8 de este camposanto.
De aquella intervención en tierra se extrajeron 282 contenedores con estructuras óseas. De estas, la JEP determinó que 103 eran de interés forense, luego de un contraste de información en el laboratorio de campo desarrollado en la prospección por los forenses del GATEF. Además, en aquella prospección el equipo forense de la UIA de la JEP también encontró 5 cuerpos más en la bodega del cementerio. Todos estos cuerpos fueron remitidos en su momento al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde aún avanza el proceso de identificación en su laboratorio en Santa Marta, Magdalena.
En diciembre de 2025 se pudo identificar plenamente a uno de los cuerpos recuperados en aquella prospección: Saulo José Posada Rada, un albañil y deportista del Caribe, quien había sido reportado como desaparecido en 2002. Tras haber sido engañado con una falsa oferta laboral, Saulo José fue asesinado por miembros de la fuerza pública y presentado ilegalmente como baja en combate.
Mediante una ceremonia de entrega digna, la JEP y la UBPD devolvieron en diciembre de 2025 sus restos a sus seres queridos en el barrio San Martín de Valledupar, Cesar, para luego ser inhumado dignamente en el Cementerio Jardines del Ecce Homo.
Dos familias guardan la esperanza de encontrar a sus seres queridos
15 de agosto de 2003, Albeiro Flórez Hernández y Édgar Beltrán Hurtado fueron asesinados y presentados falsamente como resultados operaciones por integrantes del Batallón ‘La Popa’ en Las Minas de Iracal, por la vía que conduce de Valledupar a Bosconia, en Cesar.
Veintitrés años después, la JEP se reunió con sus familiares –junto a los seres queridos de las otras 14 víctimas buscadas en esta prospección judicial y forense–, en el Ecce Homo, para socializar los avances, desafíos y resultados preliminares de esta intervención en la Fosa 7 del Jardín 8 del camposanto, donde se presume que yacen los cuerpos de ambas víctimas.
El sábado 15 de agosto de 2026, el despacho de la magistrada Ana Manuela Ochoa, integrantes del GATEF, de la UBPD y la representación judicial de las víctimas acompañaron a las familias de Albeiro y Édgar en una ceremonia religiosa en la capilla del cementerio Jardines del Ecce Homo para honrar la vida de sus familiares.
Durante la jornada matutina, los familiares de las víctimas manifestaron sus inquietudes a los equipos técnicos forenses. A su vez, manifestaron su esperanza de que avancen los procesos de identificación para poder recuperar los cuerpos de sus seres queridos y darles una digna sepultura.
¿Qué sigue en la búsqueda?
Con base en esta recuperación y en los hallazgos forenses en la Fosa 7 del Jardín 8 del cementerio Jardines del Ecce Homo, la Sección de Reconocimiento de Verdad de la JEP evaluará, teniendo en cuenta el informe del GATEF, los pasos a seguir en la búsqueda de las víctimas del subcaso.
Por el momento, no se descartan otros sitios de interés forense dentro de este cementerio en los que puedan permanecer los cuerpos inhumados de las víctimas de los asesinatos y desapariciones forzadas cometidos por integrantes del Batallón de Infantería No. 2 ‘La Popa’, entre enero de 2002 y julio de 2005, en distintos puntos del Caribe colombiano.
La Jurisdicción reitera su compromiso de darles a las víctimas una solución célere, con el fin de aliviar el dolor de décadas de incertidumbre e impunidad. A la fecha, gracias a las labores de la JEP, 2.137 cuerpos de personas dadas por desaparecidas han sido exhumados.