Comunicado 44
La Ruta de la Memoria Histórica del Cimarronaje del Canal del Dique fortalece la dignificación de las víctimas del Caribe colombiano
- La Ruta de la Memoria Histórica del Cimarronaje de Canal del Dique es un recorrido conformado por 20 lugares de memoria en cada uno de los municipios ribereños del canal.
- La JEP acompañó la activación de esta Ruta en Repelón (Atlántico), Calamar, Soplaviento y Mahates (Bolívar), los pasados 7, 8 y 9 de abril.
- Instituciones, comunidades y víctimas avanzaron en la construcción de memoria, verdad y dignificación del territorio, a través de actos simbólicos y culturales que reafirmaron el compromiso con la verdad, la justicia restaurativa y la no repetición.
- Estas acciones de memoria surgen de las medidas cautelares ordenadas por la Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad, que dispuso la protección de zonas de interés forense en el Canal del Dique para evitar la pérdida o alteración de posibles sitios de disposición de cuerpos de personas dadas por desaparecidas.
Bogotá, 22 abril de 2026. Las aguas del Canal del Dique volvieron a ser escenario de encuentro, memoria y dignificación. Entre el 7 y el 9 de abril, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) acompañó la activación de la Ruta de la Memoria Histórica del Cimarronaje, que transitó por los municipios de Repelón (Atlántico), Calamar, Soplaviento y Mahates (Bolívar), donde comunidades, víctimas e instituciones del Estado se reunieron para honrar a quienes fueron arrebatados durante la violencia del conflicto y reafirmar que, en este Territorio marcado por el dolor, la memoria colectiva sigue tejiendo caminos de verdad, justicia restaurativa y no repetición.
El recorrido inició el 7 de abril, en Calamar, donde las comunidades comenzaron a activar los lugares de memoria construidos de manera participativa. Posteriormente, la Ruta avanzó hacia Villa Rosa, en Repelón, donde víctimas, autoridades y organizaciones sociales participaron en actos simbólicos y culturales.
Para la jornada de apertura en Repelón, las víctimas ascendieron al lugar de memoria ubicado en la piedra Tubará, junto con el presidente de la JEP, magistrado Alejandro Ramelli Arteaga, y las magistradas María del Pilar Valencia García, Gloria Amparo Rodríguez y Ana Manuela Ochoa Arias, en un acto simbólico que conectó territorios, memorias y resistencias del Caribe colombiano.
En el acto también estuvieron presentes Saia Vergara Jaime, viceministra de Patrimonios, Memorias y Gobernanza Cultural; Eduardo Verano de la Rosa, gobernador de Atlántico; y Jorge Eliécer Reales Martínez, alcalde de Repelón.
El sonido del tambor del Son de Negros de Repelón acompañó la apertura del acto, mientras la colcha de la memoria, un tejido elaborado por las víctimas que representa relatos, dolores y resistencias de las comunidades, y veinte canoas representaron a cada uno de los veinte municipios del Canal del Dique. Estos elementos simbolizan la resistencia, la identidad y la memoria viva de las comunidades ribereñas del canal.
Durante el acto en Repelón, Aura Camargo, vocera de la Ruta del Cimarronaje, destacó el significado de este proceso para las comunidades: “Después de cuatro años de lucha, hoy impulsamos la activación de este lugar de memoria, construido desde la resistencia de hombres y mujeres que han vivido el conflicto armado y han transformado el dolor en esperanza”.
Las voces de las víctimas también recordaron cómo el Canal del Dique, un Territorio de vida para las comunidades, se convirtió durante décadas en escenario de graves violaciones a los derechos humanos, incluyendo homicidios y desapariciones forzadas.
Según información presentada ante la JEP, entre 1973 y 2023, se registraron 23.479 crímenes relacionados con homicidios y desapariciones forzadas en la subregión del Canal del Dique, lo que evidencia la magnitud de la violencia que afectó a este Territorio.
El presidente Alejandro Ramelli resaltó la importancia de la memoria como base para la construcción de paz: “El trabajo de la memoria es indispensable para salvaguardar la dignidad de las víctimas y garantizar la no repetición. Cuando la memoria se construye desde las comunidades, se convierte en una base esencial para encontrar la verdad”, dijo.
Ramelli también explicó que la Ruta de la Memoria busca visibilizar las acciones de las comunidades que han trabajado por sanar las heridas del conflicto y fortalecer la recuperación colectiva del Territorio. Además, señaló que la instalación de placas conmemorativas y espacios restaurativos pretende dignificar a las víctimas y fortalecer el compromiso institucional con la memoria y la reconciliación.
Durante la activación de la Ruta, la magistrada Valencia, relatora de la medida cautelar, destacó que este proceso surgió a partir de la solicitud de más de 200 comunidades del Canal del Dique y subrayó el carácter restaurativo de estas acciones: “Aquí hablamos de la onda expansiva de la restauración y de la reparación no solo a las comunidades que participan acreditadas en la JEP, sino a todas ellas que habitan la región y sufrieron el conflicto armado. Con ello concretamos la aplicación del principio de centralidad de las víctimas como elemento estructural de la justicia transicional”, dijo.
Asimismo, la magistrada Valencia señaló que este proceso de activación llevado a cabo en las fechas citadas representa un punto de partida que requiere sostenibilidad y apropiación comunitaria para consolidar escenarios de reconciliación y superar los ciclos de violencia en el Territorio.
Medidas cautelares y decisiones judiciales
A partir de las medidas cautelares ordenadas por la JEP, mediante los autos AI-068 y AI-070 de 2022, la Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad dispuso la protección de zonas de interés forense en el Canal del Dique para evitar la pérdida o alteración de posibles sitios de disposición de cuerpos de personas dadas por desaparecidas, al tiempo que se garantizan los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la memoria.
Estas decisiones judiciales también impulsaron la creación de la Ruta de la Memoria Histórica del Cimarronaje de Canal del Dique, conformada por 20 lugares de memoria en cada uno de los municipios ribereños del canal. Estos lugares de memoria incluyen tres elementos simbólicos: una canoa, un hablador de tres caras y una semilla, que representan la memoria, la resistencia y la esperanza de las comunidades.
Como parte de este proceso judicial, la JEP impulsó decisiones sin precedentes para armonizar el desarrollo del megaproyecto de restauración de los ecosistemas degradados del Canal del Dique con la necesidad de preservar posibles sitios de disposición de personas dadas por desaparecidas.
Entre las decisiones adoptadas se encuentran tres instrumentos fundamentales para la búsqueda de personas desaparecidas en este Territorio: Primero, la aprobación del Protocolo Arqueológico Forense para la búsqueda de personas desaparecidas, con enfoque territorial, étnico y de género, diseñado específicamente para aplicarse en el contexto del Canal del Dique. Segundo, la adopción de lineamientos nacionales para la elaboración de protocolos destinados a la salvaguarda y protección de cuerpos de presuntas víctimas del conflicto armado en proyectos de infraestructura de transporte en Colombia. Y, tercero, la aprobación de un plan de lucha contra la impunidad, en el marco de estas medidas, orientado a esclarecer los homicidios y desapariciones forzadas ocurridas en la región.
Este plan contempló acciones concretas para establecer el universo de víctimas de desaparición forzada, identificar posibles sitios de disposición de cuerpos, realizar diligencias de exhumación y garantizar la participación de las familias en los procesos de búsqueda, identificación y entrega digna.
Continuidad del recorrido de la Ruta
El recorrido de la Ruta de la Memoria Histórica del Cimarronaje de Canal del Dique continuó los días 8 y 9 de abril hacia los municipios de Soplaviento y Mahates, donde las comunidades avanzaron en la consolidación de espacios vivos de memoria mediante actos simbólicos, expresiones culturales y encuentros comunitarios.
Cada una de las jornadas finalizó con la firma del Lienzo de la Memoria del Canal del Dique, allí los asistentes plasmaron sus manos y mensajes como símbolo de unión regional. Además, una atarraya tejida en vivo representó el trabajo colectivo y la resistencia de los pueblos del Canal del Dique.
A través de este recorrido simbólico, producto del esfuerzo y la concertación con las comunidades y la institucionalidad, la JEP reafirma su compromiso con las víctimas del Canal del Dique con la construcción de memoria como herramienta fundamental para la verdad, la justicia restaurativa y la no repetición.
La Ruta continuará su recorrido por los restantes 16 municipios del Canal del Dique, consolidando espacios de memoria, dignificación y construcción de paz para las comunidades del Caribe colombiano.