COMUNICADO 125
Una familia pudo despedir dignamente a su hijo, reclutado por las Farc-EP a sus 14 años y muerto en la ‘Operación Berlín’ en el año 2000
- ‘Mario’, nombre usado para proteger su identidad, fue reclutado el 4 de abril de 1998 por el Frente 26 de las Farc-EP en Mesetas, Meta, cuando tenía 14 años. Tras casi treinta años de búsqueda, su cuerpo fue entregado a su familia para que pudiera darle digna sepultura.
- La investigación judicial y la labor humanitaria permitieron establecer que ‘Mario’ murió durante la ‘Operación Berlín’, desarrollada por el Ejército Nacional contra la Columna Móvil Arturo Ruiz de las Farc-EP en noviembre del año 2000, en zona rural del municipio de Suratá, Santander.
- La ‘Operación Berlín’ fue uno de los hechos ilustrativos que la Sala de Reconocimiento reconstruyó en el Caso 07, la cual evidencia tanto el reclutamiento de niños y niñas por parte de las Farc-EP como la gravedad de las violencias asociadas a la vida intrafilas y aquellas cometidas por la fuerza pública en su contra. La sala documentó que, cuando se desarrolló esta operación, al menos 201 niños y niñas, incluso menores de 15 años, hacían parte de la Columna Móvil Arturo Ruiz de las Farc-EP.
- El cuerpo de ‘Mario’ fue recuperado por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) en el Cementerio Central de Bucaramanga, donde había sido inhumado como persona no identificada junto a otras víctimas de la ‘Operación Berlín’.
- El hallazgo y la identificación de ‘Mario’ se realizó en articulación entre la UBPD y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF). Estas entidades, junto con la JEP, adelantaron la entrega digna de su cuerpo el día 22 de agosto de 2026 en el municipio de Granada, Meta.
- A la fecha, el Caso 07 ha identificado y entregado de manera digna a sus familias 41 cuerpos de personas que se encontraban desaparecidas. De estos, 30 corresponden a víctimas de reclutamiento, 9 de las cuales fallecieron siendo aún niños o niñas.

Meta, 3 de octubre de 2026. Tras 28 años de búsqueda, una familia pudo darle digna sepultura a su hijo, reclutado por las Farc-EP cuando tenía 14 años. ‘Mario’, como fue llamado para proteger su identidad, murió durante la denominada ‘Operación Berlín’, desarrollada en zona rural de Suratá (Santander), y había sido inhumado como persona no identificada en el Cementerio Central de Bucaramanga.
El hallazgo e identificación de ‘Mario’ se dieron en el marco del trabajo articulado entre la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF). Estas entidades, con el acompañamiento del Caso 07 de la JEP, que investiga el reclutamiento de niñas y niños en el contexto del conflicto armado, adelantaron el 22 de agosto de 2026 esta entrega digna en el municipio de Granada, Meta.
El cuerpo de ‘Mario’ fue recuperado en mayo 2023 por la UBPD en el Cementerio Central de Bucaramanga. En este camposanto, la UBPD ha recuperado 72 cuerpos de posibles víctimas de esta operación militar, desarrollada entre finales de 2000 e inicios de 2001. Las labores forenses y la investigación permitieron establecer que murió durante un combate.
Hoy, tras casi tres décadas intentando dar con su paradero, la familia de ‘Mario’ sabe que murió el 29 de noviembre de 2000, dos años después de haber sido reclutado el 4 de abril de 1998, a sus 14 años por el Frente 26 del Bloque Oriental de las Farc-EP, en el municipio de Mesetas, Meta.
Al momento de su acreditación en el Caso 07 de la JEP, la madre de ‘Mario’ relató que el día en que fue llevado por integrantes de las Farc-EP había salido de su vivienda, ubicada en el municipio de Mesetas, con el propósito de comprar un cilindro de gas. Al regresar, encontró a su hija de nueve años llorando, quien le contó que varios hombres armados se habían llevado a su hermano. Al salir a buscarlo por el barrio, se encontró con otra mujer que también buscaba a su hija, presuntamente reclutada por las Farc-EP.
Aunque inicialmente la madre de ‘Mario’ sintió temor de denunciar lo ocurrido, con el apoyo del presidente de la Junta de Acción Comunal de su barrio logró enviar una carta a la Cruz Roja solicitando ayuda para la búsqueda de su hijo.
En el año 2000, en el marco del proceso de paz adelantado entre el Gobierno del entonces presidente Andrés Pastrana y las Farc-EP, la familia viajó a la zona de distensión de San Vicente del Caguán con la esperanza de encontrar a ‘Mario’. Esa fue la última ocasión en que sus familiares lo vieron con vida. Para entonces, recuerdan, ya no era el mismo niño que había sido reclutado dos años antes. Con posterioridad, fue trasladado a la Columna Móvil Arturo Ruiz de las Farc-EP, donde perdió la vida durante la denominada “Operación Berlín”.
Durante la entrega digna de ‘Mario’, su familia realizó un acto de dignificación de su memoria. En ese espacio, sus hermanos evocaron algunos recuerdos de la infancia y relataron que, junto con otros primos, participaron en la construcción de la vivienda de una tía. Recordaron que muchas de las casas del municipio se edificaban en bahareque, no solo porque era un material más económico, sino también porque, ofrecía mayor protección ante los continuos enfrentamientos armados que se registraban con frecuencia en la región. Según sus palabras, eran materiales que “resistían mejor las balas”.
La historia de ‘Mario’ hace parte de la ´Operación Berlín´, hecho ilustrativo del Caso 07 que evidencia de forma más completa el reclutamiento de niños y niñas a manos de las Farc-EP, así como la gravedad de las violencias asociadas a la vida intrafilas y aquellas que también fueron cometidas por la fuerza pública.
La Sala de Reconocimiento de Verdad documentó que al menos 201 menores de edad reclutados en departamentos como Meta, Guaviare y Caquetá fueron incorporados a una larga marcha armada hacia el Magdalena Medio. A partir de los relatos de víctimas sobrevivientes, la sala reconstruyó lo ocurrido entre el 19 de noviembre de 2000 y el 5 de enero de 2001.
La investigación adelantada por la JEP documentó que decenas de niñas y niños murieron, desaparecieron o fueron enterrados sin identificar durante esos hechos, mientras sus familias emprendían largas búsquedas para dar con su paradero.
Las víctimas sobrevivientes relataron ante la JEP haber sufrido tratos crueles, torturas, homicidios, violencias basadas en género y múltiples afectaciones físicas y psicológicas desde el momento de su reclutamiento y durante su permanencia en campamentos, entrenamientos y desplazamientos armados hacia el Magdalena Medio. Estos hechos condujeron a la imputación de crímenes de guerra a máximos responsables.
En el año 2024, la JEP imputó como máximos responsables a 6 comandantes del último Secretariado de las Farc-EP por el reclutamiento y utilización de niñas y niños en el conflicto armado. Más recientemente, en abril de 2026, la Sala de Reconocimiento de Verdad llamó a reconocer responsabilidad a otros 20 exintegrantes de esa organización armada por su liderazgo regional y participación determinante en estos crímenes, incluyendo a 4 comparecientes que hicieron parte del estado mayor del antiguo Bloque Oriental.
La investigación del Caso 07 determinó que el Bloque Oriental concentró el 48 % de las niñas y niños reclutados y utilizados por las Farc-EP entre 1971 y 2016. Asimismo, estableció que los Bloques Sur, Noroccidental y Occidental concentraron los departamentos con mayor número de hechos relacionados con este crimen durante los años más intensos del conflicto.
A la fecha, como resultado de la articulación entre este despacho, la UBPD, el INMLCF y la FGN, han sido identificados y entregados de manera digna a sus familias los cuerpos de 41 personas desaparecidas. De estos, 30 corresponden a víctimas de reclutamiento y utilización, y 9 fallecieron cuando aún eran niños o niñas.