COMUNICADO 11
85 comparecientes que pertenecieron a la Cuarta Brigada del Ejército Nacional dignificaron a víctimas de ‘falsos positivos’ en Antioquia
- Esta es la primera vez que una brigada del Ejército Nacional participa en un escenario público de carácter judicial para dignificar a las víctimas de ‘falsos positivos’.
- En un acto público, en Medellín, 85 comparecientes no máximos responsables, involucrados en ‘falsos positivos’ cometidos en Antioquia, dignificaron y restablecieron el buen nombre de 36 personas que fueron asesinadas y presentadas falsamente como bajas en combate, entre 2003 y 2008.
- La ceremonia fue convocada por la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas, instancia que resuelve la situación jurídica de comparecientes que no son considerados máximos responsables.
- El acto es una medida de contribución a la reparación solicitada expresamente por los familiares de las víctimas.
- Este proceso complementa el realizado por la Sala de Reconocimiento de Verdad en el Subcaso Antioquia del Caso 03, en el cual son investigados los máximos responsables de estos crímenes cometidos en este departamento.
- Antioquia es el departamento más afectado por estos crímenes; concentra el 25% de los hechos cometidos en todo el país.
- La JEP ha determinado, por el momento, que en Antioquia 589 personas fueron asesinadas, 228 de ellas además fueron desaparecidas forzadamente y 41 torturadas, en hechos atribuidos a seis batallones adscritos a la Brigada IV.
- En la ceremonia participaron alrededor de 80 familiares de las 36 víctimas de estos hechos.
- El comandante de la Cuarta Brigada, brigadier general Carlos Eduardo Caicedo Bocanegra, intervino en el acto público para brindar información sobre medidas institucionales y acciones implementadas en esa unidad militar para prevenir la repetición de estos graves crímenes.
Medellín, 10 de febrero de 2026. En un hecho sin precedentes, en el marco de un proceso judicial en Colombia, la Cuarta Brigada del Ejército Nacional dignificó públicamente el buen nombre de 36 víctimas antioqueñas de asesinatos y desapariciones forzadas presentadas como bajas en combate y manifestó su compromiso con la no repetición.
En el Museo Casa de la Memoria de Medellín, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) realizó una ceremonia pública y restaurativa de dignificación, de reconocimiento de responsabilidad, de perdón y de compromiso con la no repetición, en la que 85 comparecientes de la fuerza pública, no seleccionados como máximos responsables, dignificaron la memoria y restablecieron el buen nombre de 36 víctimas de ‘falsos positivos’ cometidos en Antioquia, entre 2003 y 2008. Entre las víctimas hay siete menores de edad y dos mujeres.
Ante alrededor de 80 familiares de las víctimas, los comparecientes convocados por la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas reconocieron el daño que les causaron a ellas y a sus comunidades cuando pertenecían a cinco unidades militares adscritas a la Cuarta Brigada: el Batallón de Infantería No. 32 ‘General Pedro Justo Berrío’, el Batallón de Artillería No. 4 ‘Coronel Jorge Eduardo Sánchez’, la Agrupación de Fuerzas Especiales Urbanas No. 5 (AFEUR 5), el GAULA Antioquia y el GAULA Rionegro.
Este acto hace parte del proceso no sancionatorio de la Sala Definición de Situaciones Jurídicas de la JEP, mediante el cual los comparecientes que no han sido seleccionados como máximos responsables en crímenes no amnistiables pueden resolver su situación jurídica de manera definitiva, siempre y cuando cumplan con los requisitos de aportar verdad plena, detallada y exhaustiva; reconocer responsabilidad en los hechos que corresponda; realizar acciones restaurativas, orientadas a la reparación simbólica y moral de las víctimas, como la dignificación pública y la restitución de su buen nombre; y asumir un compromiso efectivo con la no repetición que garantice que estos crímenes jamás vuelvan a ocurrir.
Fueron precisamente las familias de las víctimas quienes solicitaron este acto de dignificación como una medida de contribución a la reparación que permita limpiar el buen nombre de sus seres queridos, quienes fueron presentados falsamente por los agentes del Estado como delincuentes o guerrilleros para justificar sus muertes y engrosar así las estadísticas de resultados operacionales y enviar un mensaje al país de que se estaba ganando la guerra contra la insurgencia.
Durante el acto público de dignificación, el compareciente Andrés Cervantes Blanco, en representación de los comparecientes de la AFEUR 5, dijo: “Las víctimas eran parte de nuestra sociedad antioqueña. Queremos limpiar el buen nombre por la difamación y la estigmatización, queremos decir que no se puede justificar sus crímenes. Fallamos en proteger a los más vulnerables”.
Y, el compareciente Luis Fernando Toro Piedrahita, en representación de los comparecientes del BAJES, reconoció: “Nosotros somos responsables de su dolor, ellos debieron volver a la casa, se los arrebatamos. Montamos una mentira, sus nombres fueron usados injustamente, los hicimos parte de un conflicto al que no pertenecían. Tergiversamos su historia”.
Las víctimas, por su parte, reconocieron el acto como un paso en la satisfacción de su derecho a la justicia. Jennifer Viviana González Gómez, hermana de la víctima Johan Alexis González, agradeció a los comparecientes haber aportado verdad en el proceso judicial de la JEP: “Sin esta justicia no habríamos tenido un poco de alivio de tanto dolor que nos causaron los militares”, dijo.
Sobre las verdades descubiertas en el proceso judicial en la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas y sobre el acto de dignificación, Aleida Yanet Ortiz Muñoz, hermana de la víctima Diego Alfonso Ortiz, expresó: “Este proceso invita a mirar el pasado con honestidad, para obtener aprendizajes que ayuden a transformar el presente y el futuro”.
Este proceso no sancionatorio complementa el llevado a cabo por la Sala de Reconocimiento de Verdad en el Subcaso Antioquia, del Caso 03, que investiga a los máximos responsables de los patrones macrocriminales identificados por la JEP. Esta sala llevó a cabo los pasados 4 y el 6 de diciembre de 2025, en Granada (Antioquia), y del 15 y el 17 de diciembre de 2025, en Medellín, la Audiencia pública de Reconocimiento en la que 40 comparecientes máximos responsables que pertenecieron a seis batallones adscritos a la Cuarta Brigada y dos terceros civiles reconocieron su responsabilidad.
Este acto público es de suma importancia para el país y para las víctimas de esta región, pues Antioquia es el departamento con mayor registro de muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate, con el 25 % de los casos a nivel nacional. La JEP ha determinado que, entre 2002 y 2007, en distintas subregiones de Antioquia —Oriente, Norte, Nordeste, Valle de Aburrá, Suroeste y Occidente— al menos 589 personas fueron asesinadas, 228 de ellas además fueron desaparecidas forzadamente y 41 torturadas, en hechos atribuidos a miembros de unidades militares adscritas a la Cuarta Brigada.
A la ceremonia, fue convocado el actual comandante de la Cuarta Brigada del Ejército Nacional, el brigadier general Carlos Eduardo Caicedo Bocanegra, con el propósito de que informara a las víctimas y a la sociedad cuáles han sido las directrices, medidas institucionales y acciones concretas implementadas en esa unidad militar para prevenir la repetición de los graves crímenes que son objeto de este proceso en la Justica Transicional Restaurativa. Así mismo, el comandante envió un mensaje orientado a fortalecer el respeto por los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario en todas las acciones de la Cuarta Brigada.
El brigadier general Caicedo dijo que reconocía el dolor causado a las familias y la herida que las acciones de los antiguos militares causaron a la sociedad colombiana: “Estas personas eran ciudadanos inocentes, así deben ser recordados por la historia y el Estado colombiano. (…) Cada uno de estos hechos exige verdad, justicia y memoria. Reafirmamos el compromiso institucional para que hechos como estos jamás se repitan”.
Con este llamado, la comandancia de la Cuarta Brigada busca reafirmar la responsabilidad institucional en la construcción de garantías de no repetición y en la transformación de las prácticas que, en el pasado, permitieron la comisión de graves crímenes. De este modo, se abre un camino para reconstruir la confianza que perdieron las comunidades afectadas al ver que, quienes tenían el mandato de protegerlas, usaron ese poder para hacerles daño.
La ceremonia constituyó un acto restaurador, orientado a limpiar públicamente el nombre y la memoria de las 36 víctimas, a reconocer su dignidad y a reafirmar que debieron ser protegidas por los antiguos integrantes del Ejército, que no hicieron parte de grupos armados, que no debieron ser estigmatizadas, ni presentadas como combatientes para engrosar el éxito militar.
En ese sentido, el acto presenciado por el país este 6 de febrero en Medellín no solo honra a las víctimas directamente reconocidas en este proceso, sino que envía un mensaje claro sobre la importancia de reconocer la gravedad de estos crímenes, para combatir no solo la impunidad sino el negacionismo que aún encuentra expresiones en algunos sectores de la sociedad colombiana.
Al cierre del acto de dignificación, el magistrado Pedro Díaz dijo: “La verdad trasciende históricamente: permite reconocer qué ocurrió, por qué no puede repetirse y exigir rendición de cuentas. Hoy la institucionalidad reconoce su responsabilidad y se compromete con la no repetición”.
A través de estos espacios, la JEP reafirma su compromiso con una justicia centrada en las víctimas, orientada a la verdad, la reparación y la no repetición, como pilares fundamentales para la construcción de la paz y la reconciliación.
A la fecha, la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas ha resuelto la situación jurídica de 498 comparecientes, de los cuales 497 son miembros de la fuerza pública y uno es tercero civil.
Así mismo, los seis despachos de la Sala de Definición adelantan el proceso no sancionatorio en regiones adicionales a las priorizadas en el Caso 03 como Boyacá, Tolima, Caquetá, Guaviare, Cauca, Córdoba, Chocó, el eje cafetero, entre otras. Es decir, con este proceso se está garantizando que las víctimas accedan a una mayor verdad en todo el país y que sean reparadas por quienes las afectaron.